Ella es la que se escapó. Él es el que nunca lo dejó ir.
De la autora best seller del New York Times de Echar el lazo llega el último libro de la saga Rancho Rebel Blue, un romance en un pueblo pequeño en el que unos antiguos amantes tienen una segunda oportunidad para descubrir lo que perdieron.
A Camille Ashwood siempre le había encantado un plan. El último era el mejor. Iba a casarse para poder asegurarle el futuro a su hija, quitarse a los controladores de sus padres de encima y empezar, por fin, a construirse su propia vida en el pequeño pueblo de Meadowlark, Wyoming. Fácil, ¿verdad?
Pero cuando el novio no aparece en la boda, la vida de Cam se pone patas arriba; ni siquiera tiene una casa en la que vivir. Hasta que descubre que la casa que lleva amando desde el instituto está en alquiler. Solo hay un problema: el vecino.
Dusty Tucker se ha pasado casi toda su vida adulta huyendo. Pero ¿huyendo de qué? Más bien de quién: Cam Ashwood. Pero desde que volvió a casa el año pasado, la chica que fue su primer, bueno, todo se ha convertido en una mujer que parece determina a mantener las distancias. Y le parecía bien. Al menos, eso es lo que se decía a sí mismo. Iba a casarse, después de todo. Pero ahora está soltera y vive al lado. Dusty quiere demostrarle que pueden ser amigos y que puede quedarse ahí.
A pesar de que hace todo lo posible por mantenerse alejada de Dusty Tucker, Cam se da cuenta de que estar cerca de él es como ponerse sus vaqueros favoritos. Fácil. Cómodo. Al menos, hasta que empiezan a abrirse las heridas del pasado y los sentimientos (tanto antiguos como nuevos) causan estragos. Más de diez años después de conocerse, Dusty y Cam empiezan a preguntarse si su primer amor también puede ser el último. Y, esta vez, ¿será para siempre?