Mao ve su futuro con mucha incertidumbre. Vive con su abuelaáChie, una artesana que repara vasijas y cerámicas mediante eláantiguo arte del kintsugi. En sus manos, los objetos rotos se recomponenágracias a una laca especial que une con cuidado cadaáfragmento y después se cubre con polvo de oro: una técnica milenariaáque celebra las imperfecciones, exaltándolas en lugar deáocultarlas.
Entre el juego y la curiosidad, Mao empieza a ayudar a su abuelaáy se acerca a un mundo que siempre ha formado parte de suáfamilia. Mientras se sumerge en esta práctica ancestral, descubreáque el oficio de su abuela tiene raíces muy antiguas. Originariaáde Takayama, una ciudad famosa por su artesanía, Chie creció enáuna casa y taller donde su padre y sus hermanos trabajaban comoálacadores, un oficio noble y complejo al que ella, por ser mujer,ánunca pudo dedicarse.
Cuando Mao encuentra un hermoso pasador lacado guardado enáun cajón, decide desentrañar los secretos que encierra y emprenderájunto a su abuela un viaje a Takayama, siguiendo las huellasádel pasado de su familia. La historia de tres mujeres de distintaságeneraciones, obligadas a enfrentarse a la herencia de quienes lasáprecedieron y a tomar decisiones diferentes en cada momento,áse entrelaza con la de Japón, un país marcado por la ruina y laádevastación de la Segunda Guerra Mundial, pero también por laáesperanza de un futuro mejor.
La casa kintsugi es una novela que nos invita a descubrirácómo las heridas y las imperfecciones no son debilidades,ásino oportunidades de renacimiento.