La petición de mi hermano parece fácil de cumplir. Solo tengo que cuidar de su mejor amigo cuando llegue al campus y dejar las manos quietecitas.
Está chupado.
Aunque Zach sea un empollón de manual que siempre me ha parecido mono, no tengo tiempo para pensar con. el palo.
Este año solo puede haber un palo que me importe y es el de hockey. Pretendo conseguir un contrato en la NHL en cuanto me gradúe.
Lo último que necesito es que me distraigan, ni dentro ni fuera de la pista.
Aunque seguir las normas me está costando más de lo que esperaba.
á
ZACH
No entiendo a la gente.
Pero al que menos entiendo es a Foster Grant.
No hemos intercambiado ni dos palabras desde que nos conocemos, pero, en cuanto aterrizo en el campus de la universidad, no hay manera de quitármelo de encima.
Nunca sé lo que va a hacer y, cada vez que coincidimos, yo también acabo haciendo algo que no me veo venir.
Quiero rendirme a sus encantos, pero eso supondría contarle algo que hasta ahora siempre me había dado igual.