Ella pensó que había recuperado su vida. Estaba equivocada. Fue un error confiar en él.
Temblando y magullada, una adolescente se despierta al costado de un camino de tierra sin recordar cómo llegó allí ni quién es. Un oficial que pasa por allí la lleva a la estación de policía y, poco después, llega un hombre frenético. La ha estado buscando durante horas. Tiene su identificación escolar, su certificado de nacimiento e incluso fotos familiares. Él es su padre. Su nombre es Mary. O eso dice él.
Cuando Lola cerró la puerta del auto de un portazo y se fue furiosa en la noche, Drew pensó que solo necesitaban un tiempo para calmarse. Excepto que Lola desapareció, y el sheriff, sus amigos y todo el pueblo están convencidos de que Drew asesinó a su novia. Olvídense de demostrar su inocencia, necesita encontrarla antes de que sea demasiado tarde. Cuanto más tiempo esté desaparecida Lola, menos pistas habrá que seguir... y más peligro correrán ambos.